El Millonario estuvo muy cerca del milagro: ganaba 2-0 y el VAR anuló primero un gol de Montiel, luego un penal a Suárez y al final no vio penal a Borré. El triunfo, con uno menos por la expulsión de Rojas, no alcanzó y Palmeiras espera a Santos o Boca en la final de la Copa.