El gobernador Gildo Insfrán inauguró el período de sesiones ordinarias en la Legislatura

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En cumplimiento con la Constitución Provincial, el gobernador de Formosa Gildo Insfrán acudió a la Legislatura para brindar su mensaje sobre el estado general de la administración de la provincia, dejando inaugurado el período de sesiones ordinarias del cuerpo legislativo para este año.

 

La sesión se inició pasadas las 9 horas y pudo seguirse en vivo a través de la Red Formoseña de Medios de Comunicación, plataformas digitales y redes sociales.

En el recinto, además del Gobernador, estuvieron presentes las autoridades legislativas, algunos diputados de cada bloque y un número reducido de funcionarios del Poder Ejecutivo, en virtud de los protocolos sanitarios vigentes por la pandemia.

“En esta fecha nos encontramos para compartir el análisis sobre el rumbo de los asuntos públicos que hacen al devenir político, social y económico de la provincia, cumpliendo con la manda constitucional e informar sobre ello al pueblo de Formosa”, inició diciendo el primer mandatario.

Expuso que “este año, brindamos un mensaje de apertura de sesiones ordinarias particularmente diferente a los anteriores. El motivo es que hoy el mundo es un lugar diferente: en 10 días se cumplirá un año de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) declarara al brote del nuevo coronavirus como una pandemia”.

Recordó que el 12 de marzo del año pasado, el presidente de la Nación, Alberto Fernández, amplió la emergencia pública en materia sanitaria y una semana después decretó el Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio (ASPO) para toda la Argentina.

Desde entonces en este último año se han contagiado de COVID-19 más de 114 millones de personas de todo el planeta, apuntó, produciéndose más de 2.530.000 fallecimientos por esta enfermedad.

“A pesar de la globalización y los avances del conocimiento, la ciencia y la tecnología, ningún país estuvo preparado para una emergencia de esta naturaleza”, afirmó, lamentando que “vimos imágenes que quedarán grabadas en la historia: hospitales colapsados, con médicos eligiendo quién recibía un respirador, gente muriendo en las calles por falta de camas en un hospital o por no tener recursos suficientes para recibir atención médica, países secuestrando cargamentos sanitarios comprados por otras naciones y la angustia generalizada de la mayoría de la población mundial que vio su vida cambiada radicalmente de la noche a la mañana”.

Tragedia económica y social

Advirtió el Gobernador que “la tragedia sanitaria trajo consigo una tragedia económica y social”, ya que “no se veía una crisis de esta magnitud desde la Gran Depresión de la década del ’30 del siglo pasado”.

El Banco Mundial estimó una caída extraordinaria, del 4.3% del PBI global en 2020. “Aún los países que cayeron en el falso dilema de proteger su economía sobre la salud sufrieron caídas históricas”, señaló, mencionando a modo de ejemplo a Inglaterra, donde hay que retroceder más de 300 años para encontrar una crisis económica tan profunda.

Para América Latina, consignó, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) estima la mayor caída en 120 años, con un derrumbe del 7.7% del PBI, y aunque se prevé una recuperación para este año, la misma será insuficiente para revertir el impacto negativo de la pandemia.

“El coronavirus dejó en evidencia las desigualdades y la injusticia social que existen en el mundo”, reprobó, porque “los ricos se hicieron más ricos y los pobres, más pobres”.

Las 500 personas con mayores fortunas aumentaron su patrimonio en 1,8 billones de dólares, incrementando su riqueza en un 31% en tan solo un año, denotó, marcando que al mismo tiempo la pobreza mundial aumentó luego de 20 años de caída sostenida, generándose más de 100 millones de nuevos indigentes en el mundo.

“En definitiva, la pandemia expuso con crudeza la discusión sobre el rol del Estado, el mercado y la política”, enfatizó el gobernador Insfrán, esclareciendo que “detrás de algunas posiciones ya no hay simples opiniones, sino conductas inhumanas e inmorales de quienes intentan priorizar las ganancias económicas por sobre la vida humana”.

Vacunas

En este punto, planteó que “el más actual y claro ejemplo lo vemos en la fabricación y distribución de las vacunas contra el coronavirus”, ya que “las multinacionales que las producen recibieron fondos públicos de todos los ciudadanos para su desarrollo, pero hoy las distribuyen según las leyes del mercado, dejando a vastos sectores sin protección”, repudió.

Hizo notar que el secretario general de las Naciones Unidas reconoció que 10 países acapararon el 75% de las inmunizaciones aplicadas, mientras que otras 130 naciones no han recibido ni una sola dosis.

En este contexto, subrayó, “se destaca nuevamente la claridad del Papa Francisco”, al señalar que la vacuna contra el COVID-19 “no puede ser propiedad de un país o un laboratorio, sino patrimonio de la humanidad”, puesto que “la salud de los pueblos es patrimonio común y universal”.

“Eso sería lo más lógico porque una pandemia por definición es la propagación mundial de una enfermedad. Por ende, su solución únicamente puede ser global”, suscitó.

Salud pública

Seguidamente, el primer mandatario evocó que “Juan Domingo Perón expresaba con la misma claridad que nadie puede realizarse en un país que no se realiza”, remarcando que “de la misma manera, ningún país podrá realizarse en un continente que no se realice”.

Resaltó que “fue Perón quien elevó por primera vez a la salud pública con rango de Ministerio en nuestro país, eligiendo al gran sanitarista Ramón Carrillo como su primer titular”, ponderando que “la estratégica visión del primero y la brillante ejecución del segundo sentaron las bases del sistema sanitario argentino que cuidó de la salud de toda la población durante más de 70 años y nos permitió hacer frente a la actual pandemia”.

En total contraste, “el presidente anterior (Mauricio Macri) degradó a la salud pública argentina”, reprochando que “no solo la rebajó a una mera Secretaría dependiente de otro Ministerio, sino también la desfinanció, eliminando programas de prevención y promoción de la salud, además de quitar vacunas del calendario obligatorio y dejar vencer otros cuatro millones de dosis, con una negligencia pocas veces vista”.

“El actual Gobierno le devolvió a la salud pública el rango de Ministerio y los fondos que nunca debió haber perdido”, acentuó, poniendo en valor que “además reaccionó prontamente ante los riesgos que significaba la pandemia”, ya que “la cuarentena temprana fue muy importante para aplanar la curva de contagios, logrando un valioso tiempo para preparar al sistema sanitario”.

A su vez, realzó que la gestión del presidente Fernández implementó políticas con el objetivo de mitigar la caída del consumo, de la actividad económica y del empleo, protegiendo especialmente a las pymes, como el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE), el Programa de Asistencia al Trabajo y la Producción (ATP), el refuerzo de la Tarjeta Alimentar y el incremento de los subsidios por desempleo, a jubilados y beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo.

“Si bien estas medidas significaron una importante contención de todos los sectores, en particular de quienes más lo necesitaban, no pudieron evitar el impacto de la pandemia en una economía de alta vulnerabilidad”, observó.

Evidenció que “el país recibido en 2019 por la actual gestión nacional se encontraba entre los más vulnerables del mundo debido al endeudamiento récord, la inflación acumulada del 300% y la recesión del 8% del PBI que provocó el Gobierno anterior en tan solo cuatro años”.

Recuperación

No obstante, el gobernador Insfrán sostuvo que “a pesar del difícil contexto, ya llevamos ocho meses de aumento sostenido de la actividad económica”, destacando que además “recuperamos en la Argentina el valor de la defensa de la soberanía nacional, la prioridad de la economía de las familias argentinas y la planificación económico-financiera con sustentabilidad y previsibilidad.

En este marco, valoró como “un paso muy importante” al acuerdo con los nueve acreedores externos privados logrado por la actual gestión nacional, que representó una quita superior al 45% de la deuda negociada, confiando en que las actuales negociaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI) “lleguen a buen puerto”.

De igual modo, cuestionó que dicho organismo multilateral realizara un préstamo por un monto récord de más de u$s 50 mil millones de dólares al anterior Gobierno nacional, que “así como ingresaron fueron fugados al exterior sin beneficio alguno para el pueblo argentino”.

“Esperamos que ahora este organismo internacional acompañe los esfuerzos que estamos haciendo todos los argentinos para poner nuevamente a nuestro país de pie”, demandó.

Enfrentar adversidades

“Este año significó enfrentar adversidades de todo tipo y de una magnitud pocas veces vista”, aseveró el gobernador Insfrán, remarcando que “si hay algo que sabemos hacer los formoseños por historia, temple y convicción es enfrentarlas y superarlas”.

En tal sentido, subrayó que “este tiempo no ha sido la excepción”, ya que “supimos prepararnos y avanzar en cada área de Gobierno pese a las dificultades, a la par de seguir alcanzando los objetivos planificados en nuestro modelo de provincia”, completó.