Russo se inclinó por Diego González para acompañar a Campuzano en el mediocampo. Así, contra el Santos, repite el equipo que venció a Racing en cuartos. Mirá…

Los jugadores de Boca, en el campo de juego del Vila Belmiro.

Era la gran duda de Miguel Russo. Con Diego González disminuido en su condición física y con Jorman Campuzano recién recuperado de una distensión en el bíceps femoral derecho, el entrenador tenía que definir si apostaba con un doble cinco que no estuviera al 100% para enfrentar a Santos o si elegía a Nico Capaldo para compensar ese déficit. Pero el DT, al final, se terminó inclinando por el Pulpo para ir en busca de la final.

No deja de ser una apuesta la del DT de Boca por la formación que mejor le rindió en este último tiempo. Sobre todo, por la cuestión física. Campuzano se recuperó más rápido de lo esperado y se entrenó muy bien, pero aún no volvió a jugar desde el choque contra River. Y el Pulpo, que volvió ante Santos también de una lesión muscular, no mostró su mejor versión ante el Peixe y en sus siete partidos en el Xeneize, nunca completó los 90 minutos.

Pero Russo quiere tener el control del mediocampo y siente que, para eso, necesita a los dos: a Campu y al Pulpo. Sobre todo, para manejar la pelota y, a partir de ahí, ir en busca de ese gol de visitante que puede quebrar el partido. De hecho, cualquier empate con goles lo clasifica a la final.

Así, los 11 que buscarán el pasaje para estar el 30 de enero en el Maracaná, ante Palmeiras, serán: Andrada; Jara, Lisandro López, Izquierdoz, Fabra; Salvio, Campuzano, Diego González, Villa; Tevez y Soldano.